3,2,1

Cuando el Rey me dijo, como si tal cosa, que sus días no merecían la pena, decidí enseñarle a ver.
El paso más importante, sobretodo si no quiero que se convierta en un borrego más, era hacerle pensar por él mismo.

"-Cada noche, antes de irte a dormir, mientras acaricio tu espalda, cada uno dirá algo positivo que le ha pasado durante el día"
-Pero, mama, no siempre hay algo positivo!
-Sí, cariño, siempre lo hay. Ocurre que, a veces, es tan pequeñito o vamos tan deprisa, que no lo vemos. Pero por la noche todo es diferente, después de correr durante todo el día y hacernos cargo de nuestras responsabilidades, nos acostamos, nos relajamos, y estamos mucho más receptivos. Nuestra mente es capaz de recordar con tranquilidad y, lo más importante, de pensar en calma."
A veces a mí misma se me olvida y tú me lo recuerdas con una sonrisa en los labios, parece que llevas todo el día recopilando instantes para, llegada la noche, hacerlos míos.

Hoy ha amanecido un sol brillante, curiosamente espectacular teniendo en cuenta el frío de los últimos días. Parece como si los astros se unieran para presentar ante mí una jornada saludable, positiva, merecedora de compartir llegada la noche.
La guardaré para el domingo. No estarás este fin de semana, como cada quince días, y al volver tendré mi-tu regalo..

No estar contigo dos días seguidos me supone un sinfín de sensaciones contradictorias y, a la par, comprensibles. Por un lado, el simple hecho de no abrazarte. ¿Sabes? tus abrazos son mi fuerza y a veces flaqueo (no, no tienes que preocuparte, flaquear no es sinónimo de perecer).
Pero por otro lado, cuando llega el viernes por la noche, llego a casa y contemplo 48 horas a mi semi-disposición, me entra un cosquilleo por el estómago como el de una quinceañera que está a punto de perder su virginidad.
Mil ideas de qué hacer, cómo hacerlo y con quién, recorren mi cuerpo. A veces solo es una cena en casa, tranquila, otras no ser responsable de nada más que respirar y otras..ay, otras, aparece M.R. y una servidora se vuelve perversamente deliciosa.

Esta tarde te marchas con el forajido, y mi fin de semana se presenta alentador (..

3,2,1

No hay comentarios:

Publicar un comentario